LAS EMOCIONES…¿QUÉ SON?
Día a día sentimos emociones, tú, tu compañero de trabajo, tu familiar….todos, tanto positivas como negativas…Pero… ¿Cómo las reconocemos? Es importante reconocerlas tanto en nosotros como en los demás, ser conscientes que sentir cualquier emoción es normal y para ello es importante conocerlas.
¿Qué entendemos por emoción? Se trata de un sentimiento que experimentamos ante una situación concreta. Es una respuesta que posee tres componentes: por una parte el físico o fisiológico (por ejemplo la forma que tenemos de respirar), el conductual (la acción de reír, llorar…) y el cognitivo (los razonamientos o justificaciones que hacemos de nuestro comportamiento cuando experimentamos distintas emociones que afectan a nuestro estado de ánimo como la alegría, sensación de indefensión…).
¿Elegimos siempre la opción que más nos conviene o “nos dejamos llevar”? ¿Podemos ser siempre en nuestras elecciones objetivos? La mayoría de las decisiones que tomamos están influenciadas por las emociones que sentimos, teniendo éstas una función adaptativa.
Es aquí donde la Inteligencia Emocional juega un papel fundamental, la podemos definir como la capacidad que tenemos para reconocer, comprender y reconducir las emociones y los sentimientos, tanto los propios como los demás.
La Inteligencia Emocional implica la habilidad para percibir, valorar y expresar emociones con exactitud; la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; la habilidad para comprender emociones y el conocimiento emocional y la habilidad para regular las emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual‖. (Mayer y Salovey, 1997, p. 10).
Desde que somos pequeños, desde los primeros años de vida, se debe aprender a manejar las diferentes emociones. Dar a los niños un espacio donde en los que les podamos transmitir y enseñar a través del juego a reconocer, expresar y manejar adecuadamente sus emociones, el juego posee un gran valor educativo, les ayuda a comparar, a descubrir, a representar…
Motivarles, reconocer y valorar sus esfuerzos, apoyarles, darle confianza en sí mismo y sus posibilidades, hablar con ellos, enseñarle a ponerse en el lugar de los demás, animarle a expresar cómo se siente…son algunas de las claves para desarrollar la inteligencia emocional de los más pequeños de la casa.
Durante el mes de Junio haremos unos Talleres sobre Inteligencia emocional donde podréis asistir junto a vuestros hijos/as y juntos ¡aprenderemos!
“El medio mejor para hacer buenos
a los niños es hacerlos felices”
Oscar Wilde
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreEscuchar…y que nos escuchen
El diálogo…el modo que tenemos de dirigirnos unos a otros, la manera en la decimos las cosas, las palabras que escogemos, el tono que utilizamos…
Partimos del hecho de que todas las opiniones merecen respeto puesto que la persona que las dice es digna de lo mismo. A priori parece sencillo…pero no resulta tanto…cuando nos enfadamos tendemos a gritar, a no escoger las palabras más adecuadas…y a no entendernos. Para poder entendernos necesitamos serenidad, tranquilidad y hablar de la manera más pausada o relajada posible.
¡Un ejemplo con el que todos nos podemos sentir identificados! Cuando tenemos un problema, una preocupación o algo que nos angustia, nos sentimos mejor si podemos compartir esa preocupación con alguien que nos entiende, que es capaz de ponerse en nuestro lugar…Sin embargo que nos digan “Lo que tenías que haber hecho….” “Has actuado mal, no te dejes….haz….” no nos ayuda tanto puesto que lo que realmente necesitamos es ayuda y COMPRENSIÓN por parte de quien escucha.
¡Ese modo de dialogar es posible! Ya sea en casa, en el trabajo, con amigos, familia…Respetar el turno de palabra, dejar que nos cuenten e intentar comprender a la otra persona nos permitirá a su vez que ellos hagan lo mismo cuando somos nosotros los que hablamos.
Contar lo que nos afecta o lo que nos preocupa evita ese malestar que tenemos cuando silenciamos los problemas, dándole vueltas a lo que nos angustia y no somos capaces de superar. Callarse los problemas no es la solución, no los evita y mucho menos desaparecen por si solos…Tendemos a pensar que cuando no hablamos de un problema o una preocupación lo superaremos….nos sentiremos mejor al no revivirlo…pero… ¡resulta una falsa creencia! Siguen ahí….pero nosotros mismos tenemos la clave para superarlos, para saber enfrentarnos a esas angustias y preocupaciones…para pedir ayuda…para escuchar y ser escuchados.
Cuando pierdas, no pierdas la lección
Dalai Lama.
Ana Madueño
Psicóloga
Learn More¿Televisión…Internet….?
Sí os digo que la mayoría de niños se pasan la mayor parte del día frente a la televisión, internet o videoconsola no os estoy contando nada nuevo…
En sí mismas, dichas herramientas, no son “nada malo”, resultan una herramienta útil de aprendizaje, información y entretenimiento…el problema surge cuando establecemos una relación de dependencia con las mismas. Esta relación hace que se dedique un tiempo excesivo a estas actividades perjudicando a otras sumamente importantes como los estudios, relaciones sociales, descanso, charlar con familia o amigos….Produciéndose, normalmente, un descenso en el rendimiento escolar.
Los padres son los principales responsables del tiempo que dedican sus hijos a diferentes actividades pero, lógicamente, no podemos controlar absolutamente todo lo que hacen nuestros hijos. Para ello es necesario educarlos para que adopten una actitud crítica y puedan tener decisión frente a las distintas elecciones, actuando con responsabilidad.
Existen diferentes pautas que pueden servir para ayudar a utilizar de forma lógica las herramientas mencionadas: en primer lugar es importante acompañar a nuestros hijos, conocer sus intereses, inquietudes (jugar con ellos un rato, ver la televisión juntos…) para así fomentar la comunicación, por otra parte resulta especialmente importante proponer alternativas de ocio, hemos de controlar el tiempo que nuestros hijos pasa delante de la pantalla (móvil, televisión, internet….). Ni la televisión, ni el ordenador deben estar situados en la habitación de los más pequeños, hemos de situar el ordenador en un sitio que podamos ver en determinado momento los lugares que están explorando; por último, aunque suene extraño, no debemos utilizar estas herramientas como premio o castigo puesto que lo único que haríamos sería aumentar su valor.
Frente a internet, la televisión o videojuegos también resulta especialmente importante establecer una serie de pautas con nuestros hijos. Respecto a internet, hemos de establecer un acuerdo de no proporcionar datos personales, no mandar fotos, no planear un encuentro con una persona que hayan conocido en la red, respetar el horario fijado…es muy importante hablar con nuestros hijos sobre lo anterior. En torno a la televisión, debemos enseñarles a elegir los programas adecuados, no menos importante resulta que aprendan a apagar la misma cuando termina un programa, debemos intentar evitar la televisión durante el tiempo para la comida o cena ¡es un tiempo muy bueno para comunicarnos!
Y vosotros… ¿Cuándo preferís hablar en familia?
Hay una fuerza motriz más poderosa
que el vapor, la electricidad
y la energía atómica:
LA VOLUNTAD
Albert Einstein
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreLos conflictos….algo natural en nuestras vidas.
El conflicto es un hecho natural y cotidiano al que todos nos enfrentamos en el trabajo, con amigos, familia, parejas…. Su origen se encuentra en las situaciones propias de la convivencia y de las relaciones humanas, por ello decimos que es natural.
Pero sí se trata de algo natural y forma parte de nuestro día a día ¿por qué nos sentimos mal cuando estamos ante el mismo? Cuando surge un conflicto con un amigo, pareja, algún familiar, nuestra comunicación se interrumpe y nos sentimos heridos. A pesar de ello, si recordamos algún conflicto, quizá nos demos cuenta de que fuimos capaces de resolverlo de manera adecuada, que nos permitió conocernos mejor a nosotros mismos y establecer relaciones sociales más positivas.
Como podéis observar, el conflicto en sí no es positivo ni negativo, el hecho de que intentemos evitarlo se debe a que normalmente no nos satisface la manera de gestionarlo ¡Incluido en los conflictos familiares, que son los más personales! Todos sabemos que no existe nadie como las personas más cercanas a nosotros para hacernos sentir bien o hacernos sentir mal…
Todos los conflictos familiares suelen tener su historia: percepciones, comportamientos del pasado o experiencias…que en su conjunto definen el mismo. Y, por supuesto, cada reacción de una parte determina la reacción de la otra. Otra características de los conflictos familiares es que, en muchas ocasiones, pretendemos satisfacer nuestras necesidades psicológicas y personales, es decir, por ejemplo nuestras necesidades pueden girar en torno a sentirnos seguro, sentirnos queridos, querer tener el control…Y es en este sentido, donde nos damos cuenta de por qué la autoestima juega un papel tan importante en los conflictos.
Otra característica fundamental es la disonancia entre la realidad y lo que las personas perciben como real. Normalmente la manera de percibir la realidad está compuesta de cada creencia, experiencia pasada juicio o ideas.
Y vosotros ¿cómo solucionáis vuestros conflictos?
“Las personas que nunca fueron
derrotadas son aquellas que nunca lucharon”
Paulo Coelho
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreLas notas y los suspensos
A un paso de las vacaciones…llegan las notas y puede que hasta el momento las calificaciones hubieran sido buenas, incluso excelentes….pero, de repente, llega a casa el primer suspenso. Con ello se rompe una costumbre, incluso una rutina positiva en el comportamiento de los hijos…y vosotros, como padres y, por supuesto personas, no termináis de encajar y comprender….
Cuando os recibimos en CES EDUCA, la primera cuestión que os suele rondar es…”por qué ha suspendido si siempre ha sido de sacar buenas notas”, desde aquí queremos contaros que lo más probable es que el suspenso esté causado por diferentes motivos:
-porque se ha descuidado en la preparación del examen.
-porque no le gusta la materia.
-porque se bloquea cuando se pone a estudiar, no se encuentra motivado o porque no obtiene los resultados que espera después de las horas de preparación que dedica.
-porque, sencillamente, no entiende a la profesora.
Y… ¿qué es lo que sucede en las familias cuando los hijos suspenden? ¿Cómo responden los padres? Por lo general, el ambiente familiar se enrarece, los castigos, las correcciones continuas aparecen y recaen sobre el hijo que suspendió, que se encuentra culpabilizado y confundido.
El hijo, en realidad, no sabe cómo responder. Por una parte siente que sus padres llevan razón, sin embargo también se siente confuso y dolido por todo lo que recae sobre él. No podemos negar que el malestar de los padres tiene mucho de objetivo, ciertamente, pero también está cargado de muchas connotaciones subjetivas. Un hijo no debe ser medido sólo por las calificaciones que obtenga. Es obvio, que las calificaciones son importantes puesto que constituyen un indicador, más o menos objetivo, de cómo va ese hijo, es decir, si se esfuerza o no, si es constante, si está motivado o no, si tolera las frustraciones, si sabe cómo estudiar o no…Pero, insistimos, las calificaciones no son el único modo de manifestar lo que el hijo es. Hemos de tomarlas como un aspecto que manifiesta ciertas características objetivas de los hijos.
El primer suspenso suele constituir una de las primeras situaciones en las que el hijo se encuentra ante una situación frustrante personal, una valoración negativa sobre un determinado aprendizaje cuantificado de forma numérica. Es importante que los padres le enseñen a afrontar esa experiencia frustrante, por ello resulta conveniente llegar a identificar las causas por las cuales se produjo ese suspenso. Para ello, como os decíamos al principio del post, es importante conocer los motivos por los que está causado el suspenso. Es muy importante conocerlos, por ello cuando nos pedís ayuda o que colaboremos con vosotros por el bienestar de vuestro hijo en nuestros cursos de Técnicas de Estudio lo primero que hacemos es “conocerle” , qué inquietudes tiene, si se encuentra motivado, cómo es ese hábito de estudio, si existe algún factor externo que le impide realizar el estudio como debiera ser, qué estrategias utiliza, cómo es su lugar de estudio…A continuación, explicamos la motivación y automotivación, de qué depende, por qué es importante, posteriormente las características que ha de tener el lugar de estudio. Por supuesto, otro de los puntos importante es la atención y la concentración, qué factores pueden afectarnos así como diferentes estrategias para mejorarla. Por otra parte, no podemos olvidar las estrategias de recogida y selección de la información como las de síntesis y comprensión puesto que resulta uno de los puntos fuertes en dichos cursos, para posteriormente contaros cual es la función del repaso y del recuerdo a la hora de estudiar.
¡Cualquier duda podéis preguntarnos, esperamos haberos ayudado!
“Nos vemos”
“Dime y lo olvido,
enséñame y lo recuerdo,
involúcrame y lo aprendo.”
Benjamin Franklin.
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreHola…¡de nuevo!
Después de un parón, estamos de nuevo de aquí. Deseando leer vuestras aportaciones y “contarnos”…
Para “ponernos al día”, en este primer post, vamos a realizar un breve resumen de los que ya habéis podido leer, y una pequeña lista de propuestas de los que están por venir…
Hasta ahora hemos venido hablando de los conflictos en la infancia, la familia…qué ocurre cuando algo se rompe en dicha familia…y sí nos separamos…qué podemos hacer para ayudar a los peques de la casa a resolver por sí mismos los conflictos, comentábamos que era importante mostrar un modelo claro y sencillo de lo que esperamos de ellos, confiar en la autorregulación, no hacer por ellos lo que esperamos que hagan por sí mismos, dejar de premiar o reconocer lo que no queremos que suceda o promover aquello que facilite que no se repita el comportamiento que queremos eliminar. Por otra parte, como ya sábeis, dedicamos diferentes post al tema de la familia, el vínculo que nos une, empatizar…ponerse en el lugar del otro, comprenderle y entenderle a pesar de que no compartamos la misma perspectiva… ¡a todos nos encanta que nos entiendan….que nos escuchen!
Pero… ¿qué pasa si en una familia…los papás deciden separarse? Una de las mayores preocupaciones suele ser la edad de los hijos…destacábamos que no existe una etapa evolutiva en la infancia que garantice la ausencia de reacciones emocionales negativas de los niños ante la separación, el efecto directo emocional y conductual dependerá del nivel de conflictos y tensión entre sus padres y de la prolongación y duración de los mismos antes, durante y después; por ello, realizamos un post intentando aclarar cuáles son las reacciones más habituales ante dichas situaciones según la edad de los peques de la casa.
En los próximos post nos gustaría seguir escribiendo sobre familia, problemas cotidianos, problemas en el cole…por ello nos encantaría que aportarais ideas.
¡Nos vemos dentro de poquito!
“Valentía no es la ausencia de miedo, sino
la fortaleza de seguir adelante a pesar del miedo”
Paulo Coelho
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreNos separamos…Parte II
¡Buenos días!Continuamos de nuevo con la segunda parte del post de la semana pasada…
Muchas veces nos llegan preguntas sobre cuál será la reacción de mi hijo si me separo, por ello vamos intentar aclarar cuales son las reacciones más habituales según la edad de nuestros hijos. Comenzamos con los menores de 5 años, dicha etapa es un periodo crítico para el desarrollo infantil, lo habitual es que presenten un malestar profundo, ansiedad ante la separación, miedo al abandono, en algunos pequeños suele darse la pérdida de hábitos ya adquiridos, por ejemplo control de esfínteres. Es positivo hablar con ellos de que no tienen nada que ver con la situación, evitar que se sientan culpables. Entre los 6 y los 8 años suelen presentar sentimientos de tristeza, inseguridad y miedo, la necesidad de estar con ambos es total. En ocasiones suelen presentar peores notas, peleas con otros niños, aislamiento, fantasía, suelen no querer separarse del progenitor con quién viven, es necesario darles tiempo para que se adapten a la nueva situación familiar. Entre los 9 y 12 años tienden a culpar a uno de los progenitores de la situación. En ocasiones se enfadan por cómo ese hecho va a cambiar sus vidas, por ejemplo si uno de los progenitores vive lejos porque le van a ver menos o si no paga la pensión porque saben que el dinero es necesario para vivir. Por ello, es importante que ambos progenitores mantenga una relación continua ayudándoles y supervisando su entorno social y escolar. En la adolescencia suelen afrontar mejor el divorcio, cuentan con una mejor capacidad de comprensión así como con el apoyo de iguales y adultos. Suelen presentar una conducta contradictoria de autosuficiencia y dependencia, por ello es fundamental mantener ciertas normas de convivencia.
Hemos de destacar que es fundamental cómo reacciones los padres ante la separación puesto que ello determinará el equilibrio fundamental emocional sus hijos.
No hemos de dejar de lado el impacto que supone, tanto para la madre como para el padre, la separación. Suelen experimentar emociones muy variadas desde la angustia, miedo, preocupación, tristeza, desconcierto hasta la tranquilidad. Suelen aparecen miedos, miedo a perder el afecto de los hijos, a que no entiendan la nueva situación. La ruptura se suele considerar una de las experiencias más dolorosas y estresantes que suelen existir, es un proceso largo con las características propias de cada familia. Sin embargo, nuestros hijos esperan que salgamos adelante. Por ello la primera, y fundamental, tarea es afrontar cualquier sentimiento de fracaso o culpa, seguidamente es superar el aislamiento social y emocional. Esta tarea no es fácil, requiere mucho tiempo poder evitar las reacciones negativas frente a nuestra ex pareja en favor de una tarea conjunta como padres.
Si tenéis cualquier consulta, miedo o preocupación aquí estamos para estar con vosotros, intentaremos contestar en la medida de lo posible las preguntas personales que puedan surgir desde aquí.
Buscar lo que uno está preparado para hacer y
encontrar una oportunidad para hacerlo,
esa es la clave de la felicidad.
John Dewey
Ana Madueño
Psicóloga
Nos separamos…
¡Hola! Hoy queremos hablar de un tema que preocupa a muchos padres, quizá por ser un tema común en los últimos tiempos,la separación o divorcio. Actualmente es algo cotidiano, poniendo fin a su convivencia y relación. Tomar una decisión, en ocasiones, no es fácil y más aun sabiendo la dificultad que conlleva dicha situación. Hemos de tener claro que la separación o divorcio es el resultado de los conflictos y no su causa, la conductas que puedan presentar lo más pequeños de la casa no son debidas a la separación en sí misma, sino a la situación de conflicto vivida con anterioridad. Por el nexo de unión de esas dos personas que cesan su relación, los hijos, es mejor una separación acordada que vivir en una situación conflictiva y nociva para todos los miembros.
Uno de los momentos más difíciles a los que enfrentan las parejas que deciden terminar su relación, son los problemas previos a la separación. Suele producirse un aumento de la tensión y la conflictividad. Aunque en muchas ocasiones sintamos que es muy difícil, hemos de evitar discutir en presencia de los hijos así como hablar de todo lo relacionado con la separación delante de ellos. Con frecuencia, una de las mayores preocupaciones de los papás y las mamás, es la edad de los hijos. Sin embargo, no existe una etapa evolutiva en la infancia que garantice la ausencia de reacciones emocionales negativas de los niños ante la separación, el efecto directo emocional y conductual dependerá de la del nivel de conflictos y tensión entre sus padres y de la prolongación y duración de los conflictos antes, durante y después. Resulta fundamental para nuestros hijos no introducir más cambios de los necesarios, si es posible que permanezca en el mismo colegio, con los mismos amigos, en el mismo domicilio…
La primera pregunta que surge es cómo decirles a los niños lo que está pasando, hemos de tener en cuenta que la explicación y cómo lo hagamos les ayudará a prepararse y adaptarse a los cambios de la nueva etapa. Por otra parte, hemos de saber, que la separación no es perjudicial en sí mismo para ellos, su bienestar seguirá dependiendo directamente de cómo se comporten sus padres, tanto individual como conjuntamente. Por ello es aconsejable contar conjuntamente a los hijos lo que está pasando, dejándoles expresar sus sentimientos y teniendo en cuenta su edad, no es necesario contar porque se ha llegado a dicha situación pero si hemos de dejarles claro el cambio y su permanencia, ante todo debemos evitar que los niños tomen partido o se sientan culpables, es fundamentar que les dejemos claro que ellos no tienen la culpa. Hemos de evitar hacer comentarios delante de los pequeños de la casa, aunque la decisión únicamente la haya tomado uno.
Estamos encantados de que nos hagáis preguntas. Por ello, la semana que viene continuaremos con las reacciones más habituales de los más pequeños de la casa frente a la separación de sus papás.
“La enseñanza que deja huella
no es la que se hace de cabeza a cabeza,
sino de corazón a corazón”
Howard G. Hendricks
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreCuando algo se «rompe»…
¡Aquí estamos! A raíz del último post surgían dudas y comentarios entorno al mismo, preguntándonos qué pasa si fallece el padre o la madre o si la familia se rompe. Por ello, hoy os quiero hablar de qué pasa en la familia ante esos momentos difíciles, qué pasa cuando hay una muerte en la familia…
Sabemos que la perdida de una persona cercana es uno de los hechos más dolorosos que existen.
“En ninguna otra situación como en el duelo, el dolor producido es total: es un dolor biológico (duele el cuerpo), psicológico (duele la personalidad), social (duele la sociedad y su forma de ser), familiar (nos duele el dolor de otros) y espiritual (duele el alma). En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro. Toda la vida en su conjunto duele” (Montoya)
Desde que conocemos la noticia entramos el proceso llamado “Duelo”, durante este tiempo recorremos diferentes fases, confusión, culpa, enfado, tristeza, oleadas de angustia, pensamientos obsesivos…hasta que aceptamos la pérdida. Aceptar la pérdida no significa olvidar o renunciar a esa persona que ha fallecido sino encontrar una manera de seguir viviendo.
En los niños, el duelo, depende del desarrollo evolutivo del mismo. Antes de los 4 años, en general, no poseen una idea clara de lo que significa la muerte, posteriormente sienten que es una “separación” pero no tienen el concepto de que es para siempre. En torno a los 10 años comienzan a tener una idea más ajustada.
Pero…cómo podemos ayudar a una persona cercana en estos momentos tan difíciles como es la muerte de una persona cercana…Escuchándole, sin juzgar, ni diciendo lo que tiene que decir o hacer (“No digas eso” “Sé fuerte”…), haciendo que la persona se siente comprendida expresando su angustia, escuchar más que hablar…abrazar más que hablar…ofrecer ese apoyo durante mucho tiempo, no solo nos necesitan en un primer momento. En los niños hemos de recordar hablarles con palabras sencillas, sin metáforas, explicarles porqué lloramos o estamos tristes, acogerles con mucho cariño y comprensión cuando se sientan tristes pero también cuando sientan rabia o enfado, hablar del ser querido recordando momentos vividos con él…
Las palabras sobrarán, solo querrán sentirse acogidos y seguros.
“La vida es dura si ha de ser vida. Sólo admite la
elección entre victoria y derrota, no entre guerra y paz”
Oswald Spengler
Ana Madueño
Psicóloga
Learn MoreLA FAMILIA…Parte I
¡Hola! Hoy queremos hablaros de la familia…ese lugar tan importante para todos nosotros, ese vínculo que nos une.
Para ello nos gustaría comenzar con una pregunta ¿cuál creéis que es una de las mayores riquezas de formar parte de una familia? La mayoría de las personas a las que hemos preguntado coinciden en señalar que lo más importante es lo que cada uno aporta, es decir, sus cualidades, sus puntos fuertes…pero a su vez sus necesidades, necesidades que son distintas para cada miembro (debido a su edad, gustos…) pero que a la vez nos hacen sentir “seguros”…la familia es ese lugar que nos da seguridad, decía la mayoría.
Sin embargo, sabemos que muchas veces en difícil equilibrar o garantizar ese sentimiento de pertenencia, de desarrollo individual de cada uno de los componentes. Papá, mamá, el hermano mayor, el mediano…el pequeño…cada uno con necesidades diferentes, necesidades que, a veces, resultan difícil de satisfacer puesto que lo que quiere uno es diferente a lo del otro.
Sabemos que el papel de los padres es primordial en el desarrollo de los hijos…pero ser padres, no es tarea sencilla, ni innato y en muchas ocasiones al cariño y a la buena voluntad hay que sumarle habilidades concretas que favorecen ese crecimiento. ¿Cuál creéis que serían esas habilidades? Vamos a hablar de alguna de ellas:
En primer lugar, aunque parezca algo obvio, afecto y amor, muchos son los hijos que no se sienten queridos o que sienten diferencias entre el “amor” que les da a hermanos…Cómo podemos explicarnos esto…Muchas familias hablan únicamente de lo que “no va bien” de manera que , si no se dice nada, es que todos están bien. El problema surge cuando algún miembro de la familia siente “sólo me dicen lo que está mal” y de ahí se salta fácilmente al “no me quieren”. Es más importante decir al otro lo que nos gusta de él, lo importante que es para nosotros que explicarle únicamente lo que quisiéramos que cambiara. Por ello es importante que estemos atentos para ver cuando algún miembro necesita una palabra de ánimo, cariño o simplemente que le escuchemos.
Ponerse en el lugar de los demás, quizás la frase que más escuchamos y la que más cuesta realizar, cuando nos ponemos en el lugar del otro, cuando intentamos sentir, no escuchamos automáticamente ni llegamos a acuerdos instantáneamente , poniéndonos en el lugar del otro podremos comprenderle, entenderle aunque no compartamos su perspectiva.
¿Y vosotros que opináis de las habilidades? ¿Qué significa para vosotros la familia?
“Aprendí que el coraje no es la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”
Nelson Mandela
Ana Madueño
Psicóloga